EL GOLF Y EL FORTALECIMIENTO DEL SER…

222

Si hay algo que hace del golf una actividad especial es mantener nuestra espiritualidad durante el juego, dominando nuestras emociones y permitiendo que golfista y juego sean uno solo…

Cada golfista juega en el campo contra sí mismo. Por lo que el golf se convierte en una actividad física que precisa de control mental. Entonces, hay diversos factores que entran en juego para convertir una ronda en un verdadero ejercicio de fortalecimiento del SER…

Mente integrada…

El golf es un juego donde se percibe una gran cantidad de información, ya que se desarrolla a una velocidad muy lenta, aunque después, paradójicamente, el golpe se realice en un plazo de tiempo muy corto. Por esta razón, el control físico del golpe se hace muy difícil.

Esta diferencia entre el tiempo que se tarda de un golpe a otro con respecto a la propia ejecución, hace que sólo un buen control mental del juego maximice la realización de buenos golpes, buenos hoyos y buenos resultados.

Puesto que nuestro entorno es muy difícil de controlar, hay que enfocar nuestra concentración en la pelota, y sólo en ella, como pieza fundamental del juego. Esta unidad entre jugador y pelota necesita de cuatro factores:

  • Detener la actividad aleatoria de nuestra mente
  • Calmar nuestras emociones
  • Descansar nuestra atención para centrarla en la pelota
  • Jugar desde la paz interior

Es como si nuestra mente necesitase ser como un mar en calma a la hora de ejecutar el golpe.

Respetar la naturaleza de nuestro swing…

Todas las percepciones que vamos adquiriendo mientras se va desarrollando el juego condicionan nuestro ego y nuestra mente con emociones y miedos, contaminando la naturaleza de nuestro swing y alejándonos de esa unidad entre pelota y jugador. Durante el juego nuestra mente y nuestro ego deben quitarse de en medio y permitir a la naturalidad cumplir su función.

Vivir el presente:… el ahora…

El golf es un juego en el que la veteranía es un grado. Cada vuelta es distinta, cada golpe es único e irrepetible, lo que ocurrió antes de ese golpe o lo que vaya a ocurrir después del mismo no tienen importancia puesto que mediante el pasado o el futuro no podemos controlar lo que va a suceder en al ahora.

La experiencia se adquiere a medida que se viven situaciones que nos hacen un mejor jugador, pero siempre vividas desde el AHORA, en el momento presente y en total conjunción entre el juego y el jugador.

Tres preguntas se convierten en básicas a la hora de estar en el presente: a dónde voy a tirar, por qué voy a tirar allí y cómo lo voy a hacer. Estas tres cuestiones convierten el simple hecho de realizar un golpe en una experiencia presente que se guardará en nuestro subconsciente para generar experiencia.

Una vez determinadas estas condiciones, nuestra misión es adentrarnos en el golpe sumergiéndonos en la profundidad de nuestro SER a través de una mente integrada, manteniéndonos ahí presentes y haciendo tan sólo lo que hay que hacer.

Jugar del corazón al hoyo a través de la pelota… El control de la energía…

Somos capaces de hacer cualquier cosa… En este contexto y siguiendo nuestra propia intuición seremos capaces de conquistar cualquier objetivo, aunque para que ello ocurra deberemos antes haber renunciado a ello. Todo es posible, pero siempre desde el contexto en el que no hay nada que perder. Cuando no se espera nada, pero se hace lo posible por conseguirlo, es cuando se consigue.

En ese estado de unidad alcanzamos la perfección actuando desde ese lugar que está en nuestro interior eliminando cualquier tipo de pensamiento negativo o excesivamente positivo.

Para alcanzar este estado de perfección debemos ser conscientes de que debemos comenzar de nuevo en cada vuelta, en cada hoyo y en cada golpe. Debemos también detectar cuándo empiezan esos pensamientos incorrectos para detenerlos inmediatamente y aceptar la responsabilidad total de todo lo que suceda sin excusas que vengan del exterior.

Tal y como la técnica precisa de un método, nuestra unidad y control mental precisa de un método que nos permita afrontar el golpe con máximas garantías:

  • Cada vuelta, cada hoyo y cada golpe empieza y acaba. Lo importante es saber que en cada uno de ellos estamos dispuestos a empezar de nuevo, a re-definirnos
  • Debemos ser capaces de detener ese exceso de pensamientos y comenzar nuestro método una y otra vez hasta que estemos en las condiciones óptimas de afrontarlo
  • Como jugador, somos el único responsable de lo que pasa. Nunca deberemos culpar a agentes externos de los resultados de nuestro golpe, hoyo o vuelta
  • No tomemos decisiones si nos encontramos inseguros. Dentro de la inseguridad están los pensamientos de nuestro ego y de nuestra mente que no nos dejan ser uno con la pelota y el objetivo. Volvamos a nuestra rutina y empecemos de nuevo pero siempre desde dentro de la seguridad más absoluta
  • Somos capaces de hacer todo lo que queramos, pero habiendo renunciado de antemano a nuestros objetivos. Puede salir bien y puede salir mal, pero ya está asumido de antemano. En ese momento no tendremos nada que ganar, nada que perder, tan sólo jugaremos, dejaremos que el juego se adueñe de nosotros, siendo uno con la pelota, el palo y el objetivo
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s